Daniel Toribio advierte que ventaja regional se está evaporando

El economista y exministro de Finanzas, Daniel Toribio, advirtió este martes que la República Dominicana cerró 2025 con un giro desfavorable frente a Centroamérica, al pasar de liderar el crecimiento regional a quedar rezagada, mientras el aumento de los precios de los alimentos siguió presionando con fuerza a los hogares de menores ingresos.

Toribio, secretario de Asuntos Económicos del partido Fuerza del Pueblo, explicó que, según el desempeño comparado, varios países de la región lograron tasas de crecimiento cercanas o superiores al 4 %, mientras que la economía dominicana se desaceleró hasta un 2.1 %, un frenazo que —señaló— ya se refleja en el empleo, las ventas y las expectativas económicas.

En el plano de los precios, indicó -en una nota de prensa- que aunque la inflación general cerró el año en 4.95 %, dentro del rango meta establecido por el Banco Central, el impacto real en la población se mide por la composición del índice. Destacó que los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un alza de 8.19 % en 2025, afectando de manera desproporcionada a los hogares que destinan una mayor parte de sus ingresos a la compra de comida.

  • “Se puede decir que estamos dentro del rango meta, pero el colmado ajusta primero y el salario real pierde fuerza. La meta no consuela cuando el plato se encarece”, afirmó.

El economista advirtió que la elevada informalidad laboral amplifica el impacto del encarecimiento del costo de la vida, al limitar los ajustes salariales y reducir la capacidad de ahorro de amplios sectores de la población.

Debate económico

Toribio sostuvo que el debate económico debe ir más allá de la celebración de promedios macroeconómicos y enfocarse en las causas estructurales que encarecen la vida cotidiana. En ese sentido, planteó la necesidad de promover mayor competencia y supervisión efectiva de los mercados, reducir los costos logísticos, establecer reglas claras y una fiscalización más estricta en las cadenas de distribución, así como impulsar la productividad para sostener el salario real.

“Crecimiento bajo y comida cara empujan la pobreza. Si no se corrige la estructura que encarece la vida, el país seguirá perdiendo la ventaja que construyó desde 1996 sin ganar lo que importa: vivir con menos presión”, concluyó.

Fuente: Diario Libre

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