Johnny Pujols, secretario general del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), afirmó este viernes que en el país se registra un “retroceso” en áreas fundamentales y una “ruptura de la confianza” en las instituciones. Hizo la afirmación durante una rueda de prensa del partido refiriéndose al discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader.
El dirigente sostuvo que la población experimenta una sensación de pérdida de esperanza, que atribuye a lo que definió como políticas públicas mal ejecutadas.
Señaló que “los dominicanos cumplen su lado del contrato social, pero el gobierno incumple su parte”.
Aumento de la canasta familiar
Resaltó que el aumento de los precios de los alimentos se ha convertido en el principal factor de incertidumbre en los hogares, al asegurar que la inflación de los productos básicos superó el 8 % en 2025.
El plátano, el pollo, el arroz, el huevo, la yuca, la leche y otros productos esenciales aumentaron su precio, en promedio un 75 %, en 2025 respecto a 2019.
Impacto económico y social de la gestión actual
Pujols cuestionó al gobierno por el descenso del país que pasó de liderar el crecimiento económico en América Latina a competir por el de menor crecimiento, «lejos de ser motivo de orgullo, el desempeño económico reciente evidencia un retroceso claro en el contexto regional».
Destacó que los créditos otorgados por el Banco Agrícola, unos 49,920 millones de pesos, no fueron destinado a financiar la producción nacional agropecuaria sino a “OTROS”.
«El país destina alrededor de 324 mil millones de pesos anuales al pago de intereses de la deuda, esto es aproximadamente 900 millones de pesos diarios, los cuales privan a los dominicanos y dominicanas de recibir salud, educación, seguridad o infraestructura», dijo.
El dirigente afirmó que lo que hoy el país destina únicamente al pago de intereses de la deuda representa cerca del 25% de los ingresos del Gobierno.
Calificó como “crítica” la situación del sistema energético tras los recientes apagones generales y atribuyó el aumento de las pérdidas como falta de planificación.
En el sector salud, denunció escasez de medicamentos, precariedades hospitalarias y un déficit financiero en el Servicio Nacional de Salud (Senasa).
«Nunca antes en la República Dominicana se había visto cómo instituciones llamadas a proteger a los más pobres y a garantizar el derecho a la salud quedaban bajo la sombra de escándalos de esta magnitud. Esa es una señal de degradación profunda del control y de la ética en la gestión pública», expresó.
El caso de Senasa es particularmente revelador. La reacción inicial del Gobierno no fue investigar, sino negar. Se descalificó la denuncia, se acusó a la oposición de querer dañar la institución y se afirmó que no existía ningún problema. Solo cuando el escándalo se hizo inocultable y tomó dimensión pública, el Gobierno se vio obligado a reaccionar, indicó.
Las diferencias entre los datos sobre la tasa de homicidios ofrecidos por el Gobierno y los de la Procuraduría General de la República.
“El presidente se empeñó en hablar de modernidad, entrega de nuevos destacamentos y denuncias electrónicas, mientras tenemos alrededor de 300 centros en la Rep. Dominicana sin conectividad”, expresó.
En la educación, aseguró que la cobertura escolar ha disminuido en los niveles primario y secundario y que persiste un déficit de aulas, además de un aumento del analfabetismo en sectores vulnerables.
Lo mismo ocurre con otras denuncias de extrema gravedad que siguen sin recibir respuestas claras, como las que involucran al Banco Agrícola y al Servicio Nacional de Salud.
Concluyó afirmando que el país luce sin rumbo, donde la propaganda ha intentado ocultar el desastre institucional como la falta de dirección y experiencia.
Fuente: Diario Libre














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